Wolfgang Tillmans
La magia de lo cotidiano
“No intento hacer fotos excepcionales, sino expresar un estado de ánimo, sensaciones de éxtasis y de caos.“ Asà autodefine el joven fotógrafo su manera de adaptar la cotidianeidad, siempre a la búsqueda de los momentos fugaces.
Wolfgang Tillmans nació en 1968 en la pequeña ciudad minera de Remscheid. Ya de muy pequeño desarrolla su interés por las imágenes fijas. Colecciona un sinfÃn de recortes de revistas y diarios, amplÃa fotos familiares hasta dejarlas irreconocibles y pasa gran parte de su adolescencia provisto de un libro de astronomÃa y un telescopio, observando el cielo nocturno sobre su Remscheid natal.
La vida nocturna como fuente de inspiración
A los 14 años de edad, gracias a un intercambio estudiantil en Londres y a un concierto del grupo “Culture Clubâ€, descubre su capacidad creativa. Tillmans queda fascinado por la moda new romantic, ese maquillaje y el placer de la representación.
Luego del bachillerato se traslada a Hamburgo y más tarde a Londres, donde inicia un estudio de fotografÃa en el â€Bournemouth & Pool College of Art & Designâ€. Antes de iniciar los estudios ya habÃa expuesto sus fotografÃas en Hamburgo y Remscheid y a partir de 1993 se las puede ver también en galerÃas londinenses, asà como en renombrados magazines de la escena británica. Con retratos y fotos casuales de la cultura underground se convierte rápidamente en un muy solicitado artista. Nadie hace fotos como Tillmans, de una autenticidad indiscutible que marca con su inconfundible estilo la estética fotográfica.
El cronista de la “generación xâ€
Tillmans se vuelve un cronista de los años 90, está siempre a la orden, fotografiando directamente, en toda su crudeza, la escena techno y retratando a los protagonistas de una nueva cultura de clubes. Aparentemente sin esfuerzo capta en su fotos lo nuevo, lo liviano, lo urbano. Se dice de él que documenta la generación x, aunque muchas veces simplemente fotografÃa a sus amigos o conocidos, cuando bailan, se bañan o hacen el amor.
“Quiero respetar a las personas que fotografÃo, amarlas, abrazarlas de algún modo“, explica Tillmans. Logra sacar fotos sin que la gente se tense, ponga su tÃpica “cara de foto“ o se esfuerze por parecer muy natural. Es asà que surgen retratos únicos de famosos como la modelo Kate Moss o Michael Stipe, el cantante del grupo “R.E.M.â€.
Tillmans busca lo casual, jugando con cercanÃa y distancia, pone en escena objetos de la vida diaria. Las arrugas de un pantalón vaquero arrojado aparentemente al descuido sobre una cama, se leen en sus fotografÃas de gran formato como hermosos paisajes.
A la conquista del mundo
En el año 2000, luego de exposiciones en Estocolmo, Milano, Nueva York, Tel Aviv y Tokio, logra establecerse por completo en el arte internacional al ser el primer extranjero en obtener el premio “Turnerâ€, dotado de 33.000.Euros, algo asà como el “Oscar“ de las artes plásticas.
Muchos ven en Tillmans al pionero en combinar arte, moda y publicidad, su estilo realista es copiado constantemente en la publicidad. Pero Tillmans no quiere saber nada de la simbiosis entre arte y publicidad y se autodefine como artista y no como fotógrafo.
Wolfgang Tillmans continúa a la búsqueda del momento fugaz y la belleza irreal.
Valeria Risi
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